20 julio 2011

Dualidad de la muerte y de la vida

¿Habrá una felicidad mayor que la de volver a reunirse con aquellos de los que la muerte nos separa?
La muerte, que mientras estamos vivos nos parece la más cruel fuerza de la naturaleza, ciega, indómita e implacable, finalmente, se convierte en aliada dulce y fiel, en nuestra socorredora y salvadora.
Cuando las ausencias llagan el corazón, cuando nuestra voluntad es doblegada por la decadencia de la vejez, entonces la muerte aniquila todos esos pesares y morimos en paz, con la aspiración de ir allá donde fueron nuestros antepasados.

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2 Comments:

At 1:48 p. m., Blogger Jorge said...

Interesante. De alguna manera pienso siempre estamos con aquellos que fueron y son en nuestra vida; y no hablo de cada uno de esos que pasan en nuestro camino mas de cada uno que nos hacer ver quienes somos. Asi la cosa, la muerte no es mas que un reencuentro en otro plano.

 
At 1:34 p. m., Blogger Joel Fleischman said...

Sí, pueden pensarse muchas cosas, pero el hecho de la muerte es radical para los que nos quedamos de este lado. Es la realización fenoménica en la propia vida del concepto de la mutación que rige la vida sensible. Si en realidad hay un noúmeno a lo mejor el noúmeno de mi madre sigue por ahí aunque no sea sensible como fenómeno como lo era antes.

 

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