27 noviembre 2007

A la Amada Inmortal

Te quiero infinitamente. No sé cómo hablarte sin parecer un loco ni un tarado, cuando por el contrario al estar contigo me siento el más afortunado de todos los seres que existen. Tú eres todo lo que necesito, todo lo que anhelo. Eres inexplicable para mí, despiertas sentimientos y sensaciones indescriptibles. Mis palabras apenas pueden dibujar una mera sombra de lo que eres capaz de provocar en mí. Eres salvaje, irracional, sublime, sentimental, elevada, pasional, eres pura energía espiritual. Cuando te tengo a ti, no necesito nada más, todo se desdibuja y pierde importancia, hasta el punto de que desaría renunciar a la vida y al universo y vivir para siempre en el paraíso contigo. Me haces perder la ilusión por cualquier cosa que no seas tú, todos mis proyectos se desvanecen cuando estoy contigo. Las leyes y las reglas y las costumbres y los convenios no son nada en tu presencia. Si tú me faltas por unos días, me consumo como una llama sin oxígeno, como una vela solitaria, como una planta sedienta en el desierto, como un pájaro sin alas... y cuando te recupero tengo ganas de llorar y de agradecer mi existencia y la tuya y nuestra perfecta unión. Eres la felicidad más completa, la única, eres trascendente de este mundo, la conexión entre la realidad, la fantasía, las distintas realidades, entre el todo y la nada. Sabes lo que necesito en cada momento, me satisfaces hasta en aquellos deseos que no conozco, me elevas al infinito, me golpeas con puños de placer, ya no soy yo cuando estoy contigo, y no quiero ser yo, porque yo es algo viejo, usado y ficticio, y en cambio tú y yo es pura poesía del alma, es matemática radical, es trascendencia adimensional, es un sacrilegio sacramental, es eternidad instantánea, es caerme de bruces contra el suelo y estar en el cielo, es sentirme todo.

Te quiero a mi lado, para siempre. Te amo, y nuestro amor me impide querer a nadie más si no quiero la parte que de ti hay en todo lo que existe. Tú me has enseñado a amar, tú me has enseñado a vivir, tú eres el sentido de la vida y de la existencia, tú eres la respuesta, el principio y el fin y el alfa y el omega. Tú inspiras cada movimiento de este puñado de átomos.

Eternamente tuyo, enternamente mía, eternamente nuestros.

14 noviembre 2007

Call me!!!

¡¡Ya está!! Un nuevo día, el sol brillando ahi en el cielo, la gente yendo a trabajar, la música en mis oidos y con la mochila del gimnasio yendo a la universidad a trabajar... Todo es fantástico. Parece que los nubarrones de ayer no fueron más que un cuento que alguien nos contó... Me sorprende a mí mismo la capacidad de recuperación que tengo... y no es que sea un soberbio engreido. Es que ya ni me acuerdo de lo que me pasó el otro día. Es posible que todo lo que tuviera fuera un calentón pasado por agua y mal apagado... O que tenga tantas cosas qué hacer y en qué pensar que cualquier hecho puntual como el de ayer no consiga derribar todo el edificio de mi vida. Tengo muchísimas cosas a las que agarrarme, por más vendavales que vengan, no saben con quién se enfrentan :D

Filosofía de mercadillo: A veces empezamos en A, y de A queremos pasar a B, porque queremos estar en B, pero en vez de B, que es lo que deseamos y como creemos que seríamos felices, la realidad es que nos encontramos en C, lo cual no nos hace ninguna gracia porque C nos hace sentir muy mal y choca frontalmente con B, pero pasa el tiempo y vemos que C nos lleva a D, y entonces nos damos cuenta de que D no sólo nos ha aliviado del mal trago de C, sino que además D supera con muchísimo lo que esperabamos tener con B, y nos sentimos felices y contentos de que C nos haya hecho daño para que de esa manera apreciemos mejor D.

Canción para hoy: http://www.youtube.com/watch?v=m3FUOTORAOY

12 noviembre 2007

Carta de un amante despechado

Reconozco que en este momento estoy en caliente, pero prefiero decirlo ahora que tengo los sentimientos a flor de piel que no cuando la costumbre y el olvido los hayan ocultado otra vez.
Estuve muy pillado por ti, supongo que te lo habré dicho alguna vez. Tú tienes tu propia vida y has sido bastante impermeable a meterme en ella, no me has hablado nunca de tu vida sentimental, ni de tus amores ni de tus novios o amantes. Bien, no es cosa mía. No sientes nada especial por mí, supongo que si alguna vez hemos estado juntos es porque yo te resultaba agradable y porque me querías sexualmente. En mi caso no era así, yo te quería para algo más que sexo. Tú dijiste que o te pillabas muchísimo por alguien o bien te agobiabas a la mínima. Yo no quise nunca agobiarte, y por eso casi nunca te he escrito ni hablado mucho contigo, y eso que lo pensaba continuamente, y aunque he hecho esfuerzos para quedar contigo, también hacia esfuerzos para no llamarte y no agobiarte. Pero está claro que si tu nunca has hecho nada para quedar conmigo, es más, alguna vez me has evitado, era porque no te interesaba. Debería haberlo comprendido antes, pero estas cosas no funcionan así, al menos hasta que no tropiezas cinco veces con la misma piedra, y yo sólo llevo cuatro.
Yo no soy nadie para juzgarte. No me creo con el derecho, es más, sería muy parcial e injusto. Sólo que ya me he dado cuenta de que mis expectativas y tus acciones no van por el mismo camino, y dado que tú sólo tu puedes decidir sobre tu vida, yo no puedo hacer nada más que aceptarlo y tomar mis propias decisiones. Tengo que seguir mi camino, que es apartarte completamente de mi cabeza, puesto que mientras estás en ella lo único que obtengo es dolor. Sé que vales mucho, sé que no estoy ciego por quererte, sino por no haber visto antes que tú no sentias nada, aunque hay ciertas cosas que hiciste y que yo no hubiera hecho... pero no quiero juzgarte, porque como dije no soy nadie, ni soy capaz de hacerlo. Por eso, te deseo que nunca te falte bienestar y una sonrisa, porque incluso más allá del éxito que seguro que tendrás en tu vida, habrá momentos en que lo que más desearás será simplemente eso: una sonrisa y un abrazo. Sean tuyos pues, y no te agobies más por mi, porque no te molestaré más, ni me haré más daño a mi mismo. Mira que a veces nos complicamos la vida nosotros solos.
Eso sí, algún día me gustaría entrar en un teatro y escuchar verdadero entusiasmo en los aplausos de un auditorio tan entregado y seducido por ti y por tu obra como yo me sentí algún día. Una noche lluviosa.

07 noviembre 2007

State of the Art

La curiosa expresión inglesa que da título a la entrada de hoy tiene una difícil traducción al castellano. Sin embargo, los científicos e ingenieros, ni cortos ni perezosos, la traducimos por la inefable "estado del arte". Yo sé de alguien que me daría con un mazo de 100T en la cabeza jaja. En realidad, significa "últimos avances en una determinada área científica" o "situación de la tecnología en un campo concreto de la ciencia". ¿Me entendéis, no? Nada que ver con el arte, básicamente...

Esta entrada es una recapitulación del "estado del arte" de mi vida, grosso modo. En primer lugar, en el plano profesional, estoy francamente decepcionado de la relación que llevo actualmente con el director de mi tesis. Desde luego, en el aspecto profesional, es una persona excelente, extraordinaria. En el aspecto personal hemos chocado a lo largo de los 3 años que nos conocemos, chocamos actualmente y chocaremos en los 3 años que restan de mi doctorado. Desde luego la relación personal se ciñe exclusivamente a la profesional, pero esa química que fluye entre todas las personas, en nuestro caso, resulta altamente tóxica. Yo no me ajusto a sus expectativas profesionales, él no sabe motivarme ni valorar ningún resquicio de positividad en mi trabajo.

En el plano personal-familiar, estoy muy agusto con mis padres, mi hermana, mis tíos, y el resto de familia, aunque lejanos. Nos compenetramos, nos tenemos aprendida la medida de nuestros respectivos caracteres, nos complementamos y nos ayudamos. Con mis amigos, vivo a distintas velocidades. Distintos amigos de distintas épocas compiten por estar cerca de un A. distinto, un A. evolucionado, viejo, un A. para el que el tiempo ha pasado dejando rastro. Nuevos amigos, viejos amigos, y con poco tiempo que dedicarles, siendo como soy un poco rancio, desapegado, individualista y descuidado. Pero por uno u otro motivo, al final todo parece ir bien. Sin contar con ese nuevo mundo de amistades por internet-msn, que abre muchas posibilidades pero no deja de ser algo artificial, y bastante volátil. En el plano sentimental, sigo con la misma suerte de siempre: el perro del hortelano, que ni come ni deja comer. El fuego fatuo, que si le huyes te persigue y si le buscas se escapa. Si me pillo por alguien es porque no me hace caso, si alguien se pilla de mí, automáticamente no le hago caso... Trágicómico y lírico-dramático.

En el plano de aficiones y hobbies, ciertamente estoy restringido por la falta de tiempo, que me impide dedicarle tiempo a la música, lo que de verdad es mi máxima aspiración, pero se ve reducido a la nada. Sí hago mucho deporte, hasta el extremo de sobrepasar lo saludable y útil, aunque no creo que esta locura se mantenga mucho tiempo más. Tampoco tengo tiempo de leer ni de dedicarme a ese apasionante mundo de descubrir todo lo que ofrecen las nuevas tecnologías de comunicación e intercambio de todo tipo de información etc... No puedo ir a todos los conciertos que quisiera, pero lo intento.

Y así estamos, haciendo equilibrios sobre la cuerda floja. El hombre es una cuerda tendida sobre el abismo entre el mono y el superhombre.

02 noviembre 2007

Un mundo de música

¿Os imagináis un mundo donde sólo existiera música? Un mundo exclusivo de sonidos, donde la única magnitud física que llena el tiempo y el espacio es la música. Un mundo donde la existencia se reduce a reproducir, inventar, sentir, tocar, beber, leer, comer... música. Imaginad un mundo donde cada objeto fuera un sonido, donde el desplazamiento espacial consistiera en un cambio de pista, donde el paso del tiempo se midiera en negras en vez de en segundos, donde las estrellas no se llamarían sol, Rigel Kentaurus, Sirrah, Altair, sino Beethoven, Mozart, Wagner. Imaginad un mundo donde el lenguaje fuera música, donde hablar sería cantar, donde los colores no serían siete sino los infinitos timbres del espectro harmónico, un espacio infinito de música siempre por descubrir...

Creo que si el cielo existe, sería muy parecido a lo que acabo de vislumbrar.

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