07 febrero 2007

Semanas sin descansos

(nótese la aliteración de la letra s en el título de hoy)

Nada interesante que decir, aparte de que cada día me siento más contento por estar vivo. Una obviedad tan aplastante que no deja de ser sorprendente.

La primera regata de remo, que cubre una distancia considerable (unas 8 millas o 12 km), será el día 14 de Marzo, entre Santa Pola y Tabarca. Primer reto de la temporada, y para mí, uno de los más complicados.

El viaje a Madrid del fin de semana pasado, me ha dejado una gente estupenda que conocí, y con la que ya hablo como si conociera de toda la vida. También recuerdos imborrables: esas horas de conversación apasionada y tranquila en el starbucks de la Plaza de España tras una caminata prolongada y extenuante en búsqueda infructuosa de entradas para escuchar algún musical, el chino de las catacumbas de la Plaza de España, con esa comilona tan deliciosa con mi hermana, la estupenda cena en el tigre y la recena en el Vips de Gran Vía, cuando se supone que no iba a cenar y acabé engullendo todos los platos y postres que los demás se iban dejando (bendito brownie y benditas tortitas), la sesión de discoteca en la Boite donde se fraguó una conexión inusitada e inesperada, el paseo por el Retiro justo en el apogeo de la manifestación más facha que haya presenciado en mi vida, y otros extraños sucesos acaecidos en lugares extraños en circunstancias extrañas de los que mis acompañantes pueden dar fe.

Mi máxima inquietud ahora mismo: conseguir dormir más de 6 horas por las noches (y no pasarme el resto del día medio zombi)